Aditivos alimentarios: cuáles mirar en la etiqueta
POR María Rita Rodríguez Luna
25/10/2026
Los aditivos alimentarios son sustancias que se añaden a los alimentos para conservarlos, darles color, textura o sabor. En la Unión Europea, todos los aditivos autorizados tienen un número "E" y han sido evaluados por la EFSA. Eso no significa que todos sean iguales ni que convenga consumirlos sin límite.
Lo primero: la lista corta
No hace falta memorizar números. La regla más útil es elegir alimentos con pocos ingredientes y reconocibles. Cuantos más aditivos lleva un producto, más probable es que sea un ultraprocesado.
Aditivos que conviene limitar
- Nitritos y nitratos (E249-E252): se usan en embutidos y carnes procesadas. La carne procesada está clasificada por la OMS como carcinógena para el ser humano, en parte por los compuestos que se forman a partir de estos aditivos. Limita embutidos, salchichas y fiambres.
- Colorantes azoicos, como la tartrazina (E102), el amarillo ocaso (E110), la azorrubina (E122), el Ponceau 4R (E124) o el rojo allura (E129). Por ley deben llevar la advertencia "puede tener efectos negativos sobre la actividad y la atención de los niños".
- Dióxido de titanio (E171): prohibido en la UE como aditivo alimentario desde 2022, porque la EFSA no pudo descartar que dañe el ADN.
- Sulfitos (E220-E228): presentes en vino, frutos secos desecados y algunos embutidos. Pueden causar reacciones en personas sensibles y con asma.
- Edulcorantes como el aspartamo (E951) o la sacarina (E954): están autorizados, pero la OMS desaconseja usarlos para controlar el peso. En 2023, la IARC clasificó el aspartamo como "posiblemente carcinógeno" (grupo 2B), aunque la ingesta diaria admisible se mantiene.
- Fosfatos (E338-E341, E450-E452): frecuentes en carnes procesadas y quesos fundidos. Un exceso de fósforo no es recomendable, sobre todo con enfermedad renal.
- Carragenanos (E407) y algunos emulsionantes (como los E433 y E466): estudios recientes los relacionan con cambios en la microbiota y en la barrera intestinal. La evidencia en humanos todavía es preliminar.
Sin obsesionarse
No todos los "E" son malos: el E300 es vitamina C, el E330 es ácido cítrico y el E160a es betacaroteno. La clave es la frecuencia: lo que comes a diario importa mucho más que lo que comes de vez en cuando.
Cómo leer una etiqueta en 30 segundos
- Mira la lista de ingredientes, no solo la publicidad del envase.
- Los ingredientes van ordenados de mayor a menor cantidad.
- Desconfía de las listas largas, de los azúcares con muchos nombres (jarabe, dextrosa, maltodextrina) y de los aceites refinados.
Fuentes
- Reglamento (CE) n.º 1333/2008 sobre aditivos alimentarios.
- Reglamento (UE) 2022/63, por el que se retira la autorización del dióxido de titanio (E171).
- IARC Monographs vol. 114 (carne procesada) y vol. 134 (aspartamo, 2023).
- OMS. Use of non-sugar sweeteners: WHO guideline. 2023.
- Chassaing B, et al. Dietary emulsifiers impact the mouse gut microbiota promoting colitis and metabolic syndrome. Nature. 2015;519:92-96.
Este artículo es informativo y no sustituye una consulta médica personalizada.