Almidón resistente y fibra: cómo alimentar tu microbiota

POR María Rita Rodríguez Luna
25/10/2026

Portada del artículo: Almidón resistente y fibra: cómo alimentar tu microbiota

Tu intestino alberga billones de bacterias, la microbiota, que influyen en la digestión, la inmunidad, el metabolismo e incluso el estado de ánimo. Y como cualquier ser vivo, necesitan comer. Su alimento favorito es algo que nosotros no podemos digerir: la fibra fermentable y el almidón resistente.

¿Qué es el almidón resistente?

Es un tipo de almidón que llega intacto al colon. Allí las bacterias lo fermentan y producen ácidos grasos de cadena corta, como el butirato, que nutren las células del colon, ayudan a mantener la barrera intestinal y tienen efecto antiinflamatorio.

El truco de cocinar y enfriar

Cuando cocinas patata, boniato o arroz y los dejas enfriar en la nevera (unas 12-24 horas), parte del almidón se reorganiza y se vuelve resistente. Puedes comerlos fríos, en ensalada, o recalentarlos suavemente: buena parte del almidón resistente se mantiene.

Además, el almidón resistente produce una subida de glucosa más suave que el almidón recién cocinado.

Dónde encontrar fibra fermentable

  • Patata, boniato y arroz cocidos y enfriados.
  • Plátano poco maduro y plátano macho.
  • Legumbres (lentejas, garbanzos, judías). Si te sientan mal, empieza por pequeñas cantidades, en puré o con lenteja roja.
  • Copos de avena bien cocidos.
  • Calabaza, zanahoria y, en general, verduras variadas.
  • Manzana o pera asada (aportan pectina).
  • Frutos rojos, cacao puro y otros alimentos ricos en polifenoles, que también nutren a las bacterias beneficiosas.

Cómo empezar sin molestias

  • Aumenta la fibra poco a poco, durante 2-3 semanas, para dar tiempo a tu microbiota a adaptarse.
  • Bebe suficiente agua.
  • Come despacio y mastica bien: la digestión empieza en la boca.
  • Busca la variedad: se suele recomendar llegar a unas 30 plantas distintas a la semana, contando verduras, frutas, legumbres, cereales, frutos secos, semillas, hierbas y especias.

Si tienes síntomas digestivos persistentes (hinchazón, dolor, cambios en el ritmo intestinal), consulta antes de hacer cambios importantes: puede haber una causa que tratar.

Fuentes

  • Sonnenburg ED, Sonnenburg JL. Starving our microbial self: the deleterious consequences of a diet deficient in microbiota-accessible carbohydrates. Cell Metab. 2014;20(5):779-786.
  • McDonald D, et al. American Gut: an open platform for citizen science microbiome research. mSystems. 2018;3(3):e00031-18.
  • Sonia S, et al. Effect of cooling of cooked white rice on resistant starch content and glycemic response. Asia Pac J Clin Nutr. 2015;24(4):620-625.

Este artículo es informativo y no sustituye una consulta médica personalizada.

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