Estrés, emociones y sistema inmune
POR María Rita Rodríguez Luna
27/10/2026
"Las emociones que creas con tus pensamientos afectan a tu cuerpo." Es una idea que se repite mucho. Tiene base científica, aunque a menudo se exagera hasta decir que con el pensamiento se puede curar cualquier enfermedad.
Lo que está demostrado
La psiconeuroinmunología estudia cómo se comunican el cerebro, las hormonas y el sistema inmune. Algunos hallazgos clásicos:
- Más resfriados con estrés: en un estudio, voluntarios a los que se expuso al virus del resfriado tenían más probabilidad de enfermar cuanto más estrés psicológico referían [1].
- Peor cicatrización: en personas que cuidaban a un familiar con demencia, una pequeña herida en la piel tardaba alrededor de un 24 % más en cerrar que en personas sin esa carga [2].
- Peor respuesta a las vacunas en personas con estrés crónico.
- Más inflamación mantenida en el tiempo.
Cómo ocurre
El estrés mantenido eleva el cortisol y la adrenalina. A corto plazo, preparan al cuerpo para responder. A largo plazo, desregulan el sistema inmune: algunas defensas se debilitan y, a la vez, aumenta una inflamación de bajo grado.
Lo que no se puede afirmar
- Que el cáncer lo causen las emociones o "no soltar".
- Que pensar en positivo cure una enfermedad grave.
- Que quien enferma "no ha gestionado bien" sus emociones.
Estas ideas, además de falsas, cargan de culpa a los pacientes.
Lo que ayuda
- Dormir lo suficiente.
- Ejercicio regular.
- Relaciones de apoyo.
- Técnicas de manejo del estrés: respiración, meditación, yoga, terapia psicológica.
- Pedir ayuda cuando la carga es demasiado grande, por ejemplo si cuidas a un familiar.
Antes de una operación
El estrés también influye en la recuperación quirúrgica. Llegar informada, con dudas resueltas y con apoyo hace el proceso más llevadero, y eso también es medicina.
Fuentes
- [1] Cohen S, Tyrrell DA, Smith AP. Psychological stress and susceptibility to the common cold. N Engl J Med. 1991;325(9):606-612.
- [2] Kiecolt-Glaser JK et al. Slowing of wound healing by psychological stress. Lancet. 1995;346(8984):1194-1196.
Este artículo es informativo y no sustituye una consulta médica personalizada.