Menopausia y corazón: el riesgo que casi nadie te cuenta
POR María Rita Rodríguez Luna
27/10/2026
Cuando se habla de menopausia, se habla de sofocos, insomnio o cambios de humor. Mucho menos de lo que pasa en las arterias. Y es importante: la enfermedad cardiovascular es la primera causa de muerte en las mujeres.
Qué cambia
Los estrógenos ayudan a mantener los vasos flexibles y un perfil de colesterol favorable. Al bajar en la menopausia:
- Sube el colesterol LDL ("malo").
- Tiende a acumularse grasa en el abdomen.
- Aumenta la tensión arterial.
- Empeora la sensibilidad a la insulina.
La Asociación Americana del Corazón considera la transición a la menopausia una etapa de aceleración del riesgo cardiovascular, y recomienda vigilarla de forma específica [1].
Factores que suman riesgo
- Menopausia antes de los 45 años.
- Haber tenido preeclampsia, diabetes gestacional o hipertensión en el embarazo.
- Sofocos muy intensos y prolongados (se asocian a más riesgo en algunos estudios).
- Síndrome de ovario poliquístico.
- Enfermedades autoinmunes.
El infarto en la mujer
Puede dar síntomas diferentes: cansancio extremo, falta de aire, náuseas, dolor en la espalda, la mandíbula o la boca del estómago. Si aparecen de forma brusca, llama a emergencias.
Cómo proteger tu corazón
- Mide tu tensión, tu colesterol y tu glucosa al menos una vez al año a partir de esta etapa.
- Ejercicio aeróbico y de fuerza.
- Dieta mediterránea, menos sal y menos ultraprocesados.
- No fumar y poco o nada de alcohol.
- Cuida el sueño, que suele empeorar en la menopausia.
- Habla con tu médica sobre si la terapia hormonal tiene sentido en tu caso: no se usa para proteger el corazón, pero tampoco lo daña si se empieza en el momento adecuado en mujeres sanas.
Mi mensaje
La menopausia no es el final de nada, pero sí un buen momento para revisar tu salud cardiovascular con la misma atención que tus síntomas.
Fuentes
- [1] El Khoudary SR et al. Menopause transition and cardiovascular disease risk: implications for timing of early prevention: a scientific statement from the American Heart Association. Circulation. 2020;142(25):e506-e532.
Este artículo es informativo y no sustituye una consulta médica personalizada.