Perclorato y tiroides: lo que conviene saber
POR María Rita Rodríguez Luna
25/10/2026
El perclorato es un contaminante poco conocido. Puede proceder de fertilizantes, de algunos procesos industriales y del agua de riego, y también se forma como subproducto de la desinfección del agua. Se ha encontrado en hojas verdes, lácteos, agua y fórmulas infantiles.
¿Por qué afecta al tiroides?
El perclorato compite con el yodo para entrar en el tiroides. Si la exposición es alta y, sobre todo, si el aporte de yodo es bajo, puede reducir la producción de hormonas tiroideas. Esto es especialmente relevante en el embarazo, la lactancia y la primera infancia, porque las hormonas tiroideas son esenciales para el desarrollo del cerebro.
La EFSA ha concluido que la exposición habitual en Europa no supone un riesgo para la mayoría de la población, aunque podría ser relevante en grupos vulnerables con déficit de yodo.
Qué puedes hacer
- Asegura el yodo: usa sal yodada (con moderación), y come pescado, marisco, huevos y lácteos. Es la medida más importante.
- En el embarazo y la lactancia, consulta con tu médico si necesitas un suplemento de yodo.
- Lava bien las hojas verdes.
- Si usas un sistema de filtrado, la ósmosis inversa es de los más eficaces para reducir el perclorato del agua (ten en cuenta que también elimina minerales).
Señales de que tu tiroides puede no ir bien
Cansancio persistente, frío, piel seca, estreñimiento, caída del pelo o aumento de peso sin explicación. Ante estos síntomas, un análisis de TSH puede orientar. No te automediques con yodo: tanto el déficit como el exceso son perjudiciales.
Fuentes
- EFSA CONTAM Panel. Scientific Opinion on the risks to public health related to the presence of perchlorate in food. EFSA Journal. 2014;12(10):3869.
- EFSA. Updated assessment of the dietary exposure to perchlorate. EFSA Journal. 2017;15(10):5043.
Este artículo es informativo y no sustituye una consulta médica personalizada.